lunes, 3 de noviembre de 2014

Tu empleo está en tu red


Después de “Esperanza para un futuro de desempleo” y “Una Marca que te ayudará a Encontrar un Trabajo” continúo con mi ciclo de reflexiones dedicado a empleo y nuevas tecnologías.
¿Dónde están las ofertas de trabajo?
¿Has ojeado los suplementos económicos dominicales de los periódicos en busca de empleo? Ya casi no incluyen ofertas de trabajo.
Todos sabemos que el trabajo es un bien escaso, y más en esta época de crisis. Más de 5 millones de desempleados lo atestiguan. Pero en estas circunstancias aún hay gente que logra encontrar un puesto de trabajo. Entonces... ¿Dónde están las ofertas de trabajo?
Hay un mercado oculto de empleo
Sí, hay un mercado oculto de empleo. Y no me refiero a la economía sumergida, sino al mercado de las ofertas de trabajo que no se publican, sino que se mueven a través de las redes de contactos del empleador.
  
Se estima que 4 de cada 5 ofertas de trabajo no se anuncian ni en prensa ni en Internet, sino que se cubren a través de recomendaciones de personas de confianza.
Este mercado oculto se ha incrementado con la crisis. Una de las razones básicas es el ahorro de costes: si anuncias en el periódico del domingo un puesto vacante en tu empresa es muy probable que cuando llegues el lunes a tu oficina encuentres tu buzón de correo saturado por miles de curriculums que complicarán y encarecerán el proceso de selección. Es mucho más fácil y cómodo preguntar en tu círculo de contactos si conocen alguna persona de confianza que responda al perfil buscado.
Como decía, 4 de cada 5 ofertas no se anuncian, y la quinta oferta, aunque se publique en prensa, es muy probable que se acabe asignando por criterios de confianza a partir de recomendaciones.
Hoy, como hace 10 años una persona con contactos tiene mucho más fácil acceder a un empleo. El trabajo no es sólo cuestión de formación, también es cuestión de oportunidades y contactos.
Keith Ferrazzi, autor de “Nunca comas solo” comienza su libro desvelándonos la lección más importante para progresar en la vida, que no la aprendió en Harvard, sino trabajando de caddie en un campo de golf y observando como los socios del club se ayudaban entre ellos:
“Comprobé con mis propios ojos que el éxito engendra éxito y que, en efecto, los ricos se enriquecen todavía más. La red de amigos y conexiones de que disponía toda esa gente para la que yo hacía de caddie era el palo más potente que esa gente lleva en sus bolsas de golf. Comprendí que la pobreza no era simplemente la falta de recursos financieros, sino que conlleva el aislamiento del tipo de gente que podía ayudarle a uno a triunfar económicamente”.
Keith Ferrazzi, autor de “Nunca comas solo”
La diferencia es que ahora a los “enchufes” los llamamos “networking”, y que el Networking no depende sólo de tu familia y amigos, sino que el acceso a una red de contactos potente también está en tus manos.
Construye tu red
Las redes sociales han democratizado el acceso a una buena red de contactos: tú también puedes tener una. Con tu trabajo y esfuerzo también te puedes forjar una red en la que compartir tu experiencia: trabaja para poder trabajar.
“Para mí, lo contrario de establecer una red de contactos es no trabajar. Cada vez que conoces a alguien, tienes una oportunidad de aprender de esa persona o ser un recurso y ofrecerle algo. Todo consiste en dar primero y entablar relaciones después. Las redes de contactos son la vida”.
Andrea Nierenberg, fundadora de The Nierenberg Group
Gracias a los medios sociales todos tenemos mucho más fácil convertirnos en generadores de información. La prueba de ello es este blog. Hace 10 años mis reflexiones se hubieran quedado en mi cuaderno de notas y tan sólo las podría compartir con mis amigos en torno a un buen café. Además mis reflexiones no serían tampoco las mismas, porque no habría tenido el acceso a la misma información.
Internet nos permite reflexionar de una manera mucho más rica porque recibimos más información, procedente de un grupo más amplio y diverso de personas, y emitimos mucha más información, también a una audiencia más amplia.
Tanto para escuchar como para ser escuchado debemos forjarnos una red de confianza. La red 2.0 democratiza la construcción de esta red porque podemos escuchar lo que otros dicen, pero también podemos sumarnos a su conversación, aportando nuestras reflexiones y poniendo en valor nuestra marca personal.
Antes para acceder a una buena red de contactos te tenías que hacer socio de un club de campo, ahora es mucho más sencillo y barato si te abres una cuenta en Twitter o LinkedIn.
Una vez que estás dentro del club o de la red 2.0 el proceso es muy parecido: observa al resto de socios, comprueba cómo se comportan, descubre sus pasiones y aprovecha tus oportunidades para sumarte a la conversación. Si no te sumas a la conversación no te darás a conocer.
“La cuestión no es a quién conoce, sino quién le conoce”
Dan Schawbel, “YO 2.0”
Súmate a la conversación
La clave es la red. Sin ti, y sin tus comentarios, esto no sería una conversación.
La red 2.0 es como una fiesta, su éxito está en que todos participen. No te quedes sólo en un rincón viendo como el resto baila. No te quedes sentado en una silla esperando a que te saquen a bailar. Participa y diviértete. La fiesta la hacemos entre todos.
Un estudio reciente de Harvard afirma que el 10% de los usuarios de Twitter son responsables del 90% del contenido. El resto, 9 de cada 10, acude a la fiesta pero no participa.
Las redes sociales reciben el apellido de sociales porque son una herramienta de sociabilización: no se trata sólo de escuchar la conversación, se trata de participar en la conversación. Escucha antes de hablar, pero habla después de escuchar. Tus opiniones también son importantes y recuerda que si no hablas nadie podrá escucharte, y tu marca no será visible.
Se trata de destacar en un mercado muy ruidoso y para eso debes salir de tu cáscara.
Esto también se puede aplicar para aquellos que utilizan las redes sociales como un altavoz a través del que lanzar consignas. No se trata de lanzar consignas sino de iniciar conversaciones. No te conformes con publicar contenido, aspira a iniciar conversaciones. La riqueza de las redes sociales está tanto en las entradas como en las respuestas.
Insisto...espero vuestros comentarios. Te invito a sumarte a nuestra conversación. Gracias.
Estamos hechos de miles de otros
Tanto si estas trabajando tu red de contactos en el mundo virtual como en el real recuerda que la clave de tu red está en las personas que la componen. El ser humano es un ser social y nuestra evolución progresa a medida que perfeccionamos nuestra capacidad para compartir información y reflexiones.
Por ello necesitamos a los demás:
“No hay nada como relacionarse. En el universo, cada cosa está relacionada con todas las demás. Nada existe de forma aislada. No podemos pensar que somos individuos que pueden hacerse a sí mismos sin ayuda de nadie”
Margaret Wheatley
Como muy bien se resume en la contraportada de “Nunca comas solo. Claves del Networking para optimizar tus relaciones personales” de Keith Ferrazzi y Tahl Raz el secreto para crecer en los negocios y en lo personal está en “lograr acercase a las personas” y “en el placer de establecer relaciones sinceras y generosas, donde todos tienes algo que dar y recibir”. Y es que el éxito en cualquier campo, y especialmente en el ámbito profesional, “requiere trabajar con los demás, no contra ellos”.
“El hombre ‘hecho a sí mismo’ no existe. Estamos hechos de miles de otros. Cualquier persona que haya tenido un gesto amable con nosotros alguna vez, o que nos haya animado verbalmente, ha participado en la construcción de nuestro carácter y nuestras ideas, así como de nuestro éxito”
George Burton Adams
¿Y cómo conectamos con los demás? La conexión se establece a través de las emociones y de las pasiones que compartimos.
Se trata de crear un vínculo emocional con nuestraaudiencia. Como decía Warren Beatty: "La gente se olvida de lo que dices, pero recuerda cómo les hiciste sentir". Y de descubrir en nuestro compañero de conversación a la persona única e irrepetible que todo el mundo alberga en su interior:
“Jamás encontré una persona que no me resultase interesante. (...) Basta con que alguien comience a hablar de lo que hace, sabe o le gusta para hacerse atractivo. En ese momento cualquiera de nosotros se convierte en un individuo irrepetible. La persona más convencional que puedo recordar (...) cambió por completo a mis ojos cuando me dio una clase magistral sobre la evolución de los botones a través de las épocas con el ardor y la pasión de un gran poeta lírico (...). La materia no me interesaba mucho; el hombre, sí. Se había convertido en una persona.”
 Peter Drucker, “Mi vida y mi tiempo”
 Un resumen para continuar la reflexión
El acceso a un puesto de trabajo no es sólo cuestión de formación. Tener un título ya no te garantiza un puesto de trabajo. Un título lo tiene ya casi todo el mundo.
Tu empleo no está en la oficina del INEM, está en tu red. Si no tienes una, empieza a construirla.
Sí, hay gente que lo va a tener mucho más fácil que tú para encontrar un puesto de trabajo. Lo siento, la vida es dura. La lección positiva es que tú también puedes aprovecharte de las reglas del Networking para forjarte tu red de confianza, en la que la clave es la generosidad; y que gracias a la red 2.0 y a las reglas de la nueva economía construir tu red es mucho más sencillo.
Trabaja para poder trabajar: practica la economía del enlace y del regalo.
Dos lecturas para saber más: “Yo 2.0” de Dan Schawbel y “Nunca comas solo” de Keith Ferrazzi y Tahl Raz.

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