miércoles, 27 de mayo de 2015

Las empresas no quieren tímidos

Las empresas no quieren tímidos: así han cambiado las prioridades de los reclutadores de talento

Las empresas ya no buscan al típico profesional con una experiencia profesional y académica envidiable. Esta experiencia es importante, sí, pero ahora las compañías quieren más. De hecho, quieren personas que sepan integrarse en la cultura de la firma gracias a sus habilidades sociales y personalidad.

Esta práctica se ha ido extendiendo durante los últimos años y ha llegado a casi todos los rincones del planeta, desde Francia a Emiratos Árabes Unidos, pasando por Estados Unidos. La marca L'Oreal se ha convertido en una de las insignias de esta nueva tendencia, hasta el punto de que una persona tímida no tiene ninguna posibilidad de entrar a trabajar en esta firma francesa.
Los reclutadores de talento programan nuevas actividades en los procesos de selección para tratar de evaluar la capacidad creativa de los candidatos o sus habilidades a la hora de narrar sucesos. Todas estas prácticas están enfocadas a determinar si el potencial empleado se ajusta a la cultura de la compañía.
Importantes compañías de todo el mundo han puesto el punto de mira en la paciencia, persistencia, agilidad o curiosidad como elementos que complementen la experiencia profesional de una persona que ha aplicado a un puesto de trabajo. Además, en numerosas ocasiones, se somete a los aspirantes a un empleo a pruebas de personalidad y entrevistas conductuales.
Un estudio del que se desprende que casi la mitad de los contratantes tienen en cuenta la personalidad de los candidatos y que un 40% de las compañías dan una gran importancia a si se encaja en la cultura de la empresa. Así, un 69% de las firmas encuestadas ha asegurado que terminará recurriendo a este tipo de captación de talento en los próximos años.
Estas prácticas suponen también un gran riesgo para empresas y empleados. A las primeras, les perjudica que, después de apostar por un trabajador, vean que no ha terminado de ajustarse a la cultura empresarial. A los empleados les afecta en que se pueden ver en la calle. Aún así, este cambio en la actitud a la hora de reclutar empleados ha permitido a algunas firmas dar un salto cualitativo de importancia en su actividad profesional, como es el caso de una compañía de contabilidad de Reino Unido que se alejó de la idea tradicional de contratar a jóvenes basándose principalmente en sus resultados académicos.
Los reclutadores de talento programan nuevas actividades en los procesos de selección para tratar de evaluar la capacidad creativa de los candidatos o sus habilidades a la hora de narrar sucesos. Todas estas prácticas están enfocadas a determinar si el potencial empleado se ajusta a la cultura de la compañía.
Las firmas han puesto el punto de mira en la paciencia, la persistencia, la agilidad o la curiosidad
Pero L'Oreal no es la única empresa que se ha dejado seducir por estas prácticas. Importantes compañías de todo el mundo han puesto el punto de mira en la paciencia, persistencia, agilidad o curiosidad como elementos que complementen la experiencia profesional de una persona que ha aplicado a un puesto de trabajo.
Además, en numerosas ocasiones, se somete a los aspirantes a un empleo a pruebas de personalidad y entrevistas conductuales. En el caso de L'Oreal este aspecto puede llegar a desafíos en los que se hace al candidato defender un punto de vista determinado. La cadena británica ha puesto énfasis en que estos nuevos criterios de selección cada vez están más presentes en el mercado laboral.

PERSONALIDAD DE LOS CANDIDATOS
De hecho, hace referencia a un estudio del que se desprende que casi la mitad de los contratantes tienen en cuenta la personalidad de los candidatos y que un 40% de las compañías dan una gran importancia a si se encaja en la cultura de la empresa. Así, un 69% de las firmas encuestadas ha asegurado que terminará recurriendo a este tipo de captación de talento en los próximos años.
Estas prácticas suponen también un gran riesgo para empresas y empleados. A las primeras, les perjudica que, después de apostar por un trabajador, vean que no ha terminado de ajustarse a la cultura empresarial. A los empleados les afecta en que se pueden ver en la calle.
Aún así, este cambio en la actitud a la hora de reclutar empleados ha permitido a algunas firmas dar un salto cualitativo de importancia en su actividad profesional, como es el caso de una compañía de contabilidad de Reino Unido que se alejó de la idea tradicional de contratar a jóvenes basándose principalmente en sus resultados académicos, ha indicado BBC.

 

 

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